Introducción

A medida que nuestros ojos se acostumbran a la visión, se blindan contra el asombro -- Leonard Cohen.

No buscamos respuestas si no nos hacemos preguntas. Del mismo modo, las respuestas que buscamos están determinadas por las preguntas que nos hacemos.

Desafortunadamente, mucha gente parece vivir sin cuestionarse nada realmente. Rara vez se asombran por algo. Rara vez se hacen una pregunta, salvo quizás “¿Donde está el baño?” o “¿a qué hora es el almuerzo?” Estas no son preguntas genuinas basadas en el deseo de saber, sino afirmaciones en forma de pregunta que bien podrían formularse como una petición de información.

El arte de cuestionar profundiza nuestra experiencia de estar vivos. Con ella, el aprendizaje se ve empoderado, y la posibilidad de descubrir algo nuevo se vuelve real.

Pero, ¿cómo podemos desarrollar una capacidad de asombro genuino? ¿Qué requiere el cuestionamiento? ¿Qué principios subyacen al descubrimiento? En esta obra exploraremos estos temas.